Milán vibra y el estadio de San Siro tiembla hasta sus cimientos. Los Juegos de Invierno de 2026 han comenzado oficialmente con una ceremonia de apertura que respira exactamente ese estilo italiano que tanto amamos en el mundo de la danza. Mientras el mundo observaba el desfile de atletas, hubo un momento que se volvió viral de inmediato: la llegada del presidente italiano Sergio Mattarella. No llegó en una limusina blindada, sino en un tranvía clásico naranja de los años 30. ¿Y el conductor? Nada menos que la leyenda del motociclismo Valentino Rossi.
El 'Doctor' en otro tipo de circuito
Fue un movimiento brillante por parte de la organización. En un video pregrabado, vimos cómo Rossi, normalmente acostumbrado a cientos de caballos de fuerza sobre el asfalto, conducía con extrema precisión un histórico tranvía Carrelli por las calles de Milán. Para nosotros, como bailarines, esto es hermoso de ver; se trata del tiempo, de la presentación teatral y de la conexión con el público. Rossi, también conocido como 'The Doctor', demostró que también puede cautivar a una audiencia sin una motocicleta. Abrió las puertas del tranvía para el presidente en la parada de San Siro, un gesto simbólico que unió la historia deportiva de Italia con el protocolo oficial.
En mis 30 años en el mundo de la danza, he visto muchas ceremonias de apertura, desde la perfección técnica en Pekín hasta el caos artístico en París. Lo que los italianos han logrado aquí en Milán es una lección de 'sprezzatura', ese arte típicamente italiano de hacer que algo muy difícil parezca completamente natural. Eso es precisamente lo que siempre intentamos transmitir a nuestros alumnos en Miss Salsa: la técnica es la base, pero la presentación es lo que la hace inolvidable.
Grandes de la música y proezas coreográficas
La ceremonia no habría estado completa sin un elenco de talla mundial. Vimos actuaciones de Mariah Carey, quien con su voz todavía puede llenar estadios, y del legendario tenor Andrea Bocelli. También el mundialmente famoso pianista Lang Lang se sentó al piano de cola. La dirección estuvo a cargo de Marco Balich, un hombre que ya cuenta con 16 producciones olímpicas en su haber. Eligió el tema 'Harmony' (Armonía), un mensaje que es más necesario que nunca en el mundo actual.
Lo que me llamó la atención de la coreografía de los más de 1.200 voluntarios y bailarines profesionales fue la forma en que utilizaron los 'nudos' de Leonardo da Vinci como inspiración para sus formaciones. Los patrones que formaron en el campo de San Siro eran técnicamente complejos pero fluían maravillosamente entre sí. Eso es arte puro a gran escala.
Lilah Fear: Bailando sobre el hielo
Para el mundo de la danza, hay una atleta a la que vigilamos muy de cerca estas semanas: Lilah Fear. Junto a su compañero Lewis Gibson, portó la bandera de Gran Bretaña en Milán. Lilah no es solo una patinadora; es una bailarina sobre hielo que ha transformado el deporte en los últimos años con sus rutinas enérgicas y a menudo poco convencionales.
Lilah y Lewis son ocho veces campeones británicos y recientemente ganaron el bronce en el Campeonato Mundial. Su estilo es único porque se atreven a jugar con ritmos que normalmente vemos en la escena de la salsa o la música disco. En 2019, tuvieron una rutina basada en Studio 54 que todavía sirve como referente de cómo llevar el entretenimiento al hielo. Que ahora se le permita llevar la bandera es un reconocimiento al lado artístico del deporte. En Miss Salsa, vemos esa misma pasión por la expresión cada día en la pista de baile.
Nuevos deportes y movimiento dinámico
Además de los deportes familiares, Milán-Cortina 2026 también introduce algo nuevo: el esquí de montaña, o 'Skimo'. En la estación de Bormio, los atletas compiten de una manera que parece físicamente casi imposible. Corren cuesta arriba con esquís, luego se los atan a la espalda para seguir subiendo a pie y después bajan esquiando a toda velocidad.
Aunque parezca estar lejos de un paso de salsa, la esencia del movimiento es la misma: transferencia de peso y eficiencia. La forma en que estos atletas controlan su centro de gravedad durante la transición de subir a bajar requiere un control corporal que envidiaría cualquier bailarín profesional. Es esa misma 'estabilidad del core' que entrenamos para hacer ese giro perfecto en la pista de baile.
Qué podemos aprender de esta élite mundial
Ver una ceremonia así y el inicio de los Juegos nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos. Ya sea que conduzcas un tranvía como Valentino Rossi, cantes un aria como Bocelli o lleves una bandera como Lilah Fear: se trata de la audacia de mostrarte a ti mismo.
En la práctica, esto significa para nosotros que no solo miramos la técnica de un paso, sino la historia que contamos. Los Juegos de Invierno de 2026 demuestran que el deporte y el arte están indisolublemente unidos. La emoción que se desprende de una rutina de patinaje perfectamente ejecutada es la misma emoción que sentimos cuando una pareja de baile se sumerge por completo en la música.
Los próximos 16 días estarán dedicados a este deporte de élite, repartido en sedes como Milán, Cortina d'Ampezzo y Livigno. Se pueden encontrar más detalles sobre el programa y los atletas a través de los canales oficiales de los Juegos Olímpicos y la amplia cobertura de la BBC. Seguiremos de cerca la actuación de Lilah Fear, porque si hay alguien que tiende un puente entre el hielo y la pista de baile, es ella.